En el nuevo mandato de Trump, ha metido a su país y al planeta en una realidad en la que ya no parecen valer las brújulas legales y morales que, nos habían permitido orientarnos en nuestro mundo conocido, que pronto será nuestro mundo de ayer.
Ahora que vuelve a estar en boga el tema de la reforma electoral, bueno es refrescar la memoria y recordar que la irrupción democrática de los últimos tiempos tuvo lugar en 1986 – 87 con el surgimiento de la Corriente Democrática.
En los últimos años en México ha quedado demostrado que la democracia, al menos como fuerza del voto popular, es capaz de echar abajo, sin recurrir a la violencia, un régimen opresor, de saqueo.
En estos aciagos días de intervencionismo atroz y atropello del derecho internacional, si algo abunda es la incertidumbre; ¿qué pasará ahora?, es la pregunta que inquieta a muchos.
Otro año que termina, el recuento de lo que muchos contarán como éxitos, otros como experiencias, otros tantos dirán que fueron metas, logradas o no, pero que al final del día, cada uno lo tomará con el enfoque que quiera ver la vida…
Cuando el año 2025 fenece y la mayoría de la gente se expresa” los mejores deseos”, en tanto que otros sin conciencia plena, por simple tradición “mecen al niño”.
Hay pocas cosas que ponen en suspenso nuestra vida, que nos obligan a hacer un alto en el camino y nos llevan a la reflexión íntima, al diálogo con nosotros mismos y a la meditación autocrítica.
El filósofo surcoreano Byung-Chul Han, es una de las voces más lúcidas y críticas del pensamiento contemporáneo. Conocido por su estilo ensayístico preciso y mordaz, Han ha dedicado su obra a analizar los efectos de la hipercomunicación.