Hay pocas cosas que ponen en suspenso nuestra vida, que nos obligan a hacer un alto en el camino y nos llevan a la reflexión íntima, al diálogo con nosotros mismos y a la meditación autocrítica.
06:36 PM 22/12/2025
Reflexión y meditación de navidad y fin de año
Por José Juan Marín González
Morelia, Mich./ Hay pocas cosas que ponen en suspenso nuestra vida, que nos obligan a hacer un alto en el camino y nos llevan a la reflexión íntima, al diálogo con nosotros mismos y a la meditación autocrítica.
Entre nosotros, las fiestas decembrinas y dentro de ellas la Navidad y la noche de Año Nuevo, son ocasiones propicias para el dictamen de conciencia: reconocer lo que hemos hecho mal, estar dispuestos a corregir el rumbo y lanzar una cruzada por la mejoría y el crecimiento personal.
La soledad y el frío del mes de diciembre, el simbolismo de la Navidad y lo que el Año Nuevo representa en nuestro espíritu, son como una cita en el confesionario para reparar nuestro interior, para poner detergente a nuestro lado oscuro y disponernos a brillar con la luz de un tiempo nuevo.
Es probable que estemos en falta porque en alguna ocasión no hicimos lo correcto o hicimos lo equivocado: ahí, en la capacidad de reparar el daño, es donde se reconoce la levadura y la grandeza espiritual de las personas.
Ojalá estos días, cuando estamos a punto de celebrar fiestas en las que el prójimo ama al prójimo, nos reencontremos con nuestra capacidad de perdón y hagamos de la fraternidad una respuesta a la altura de los seres humanos.
Ojalá y si algo significan la Navidad y el Año Nuevo en nuestras vidas, hagamos que ese significado detone un nuevo humanismo entre familiares, amigos y vecinos.
Espero que cada uno vivamos e iluminemos las fiestas de diciembre a nuestra manera; pero lo que hace que diciembre sea igual para todos, es el hecho de que nos invite a ser mejores de lo que hemos sido.
La presidenta municipal Dayana Pérez Mendoza continúa gestionando proyectos y dando seguimiento a inversiones que buscan transformar el municipio, con especial atención a las necesidades de sus comunidades y de su Pueblo Mágico.
“Que nadie se equivoque. Aquí no hay divisiones. No hay rompimiento. Lo único que hay es la defensa del pueblo de México y su dignidad. Lealtad a los principios”.