Llegó a su fin, sin pena ni gloria. Pésima organización.
06:18 PM 16/12/2011
URUAPAN, Mich.- Anoche llegó a su fin. Sin pena ni gloria, una expo feria del aguacate, sin aguacate, pero también sin artesanía, cultura y diversión; un centro de espectáculos con artistas totalmente desconocidos y lo que llegaron, promotores de narco corridos. Las instalaciones, un gran elefante blanco. Fantasmales.
En la apertura de la dizque feria del aguacate, el 25 de noviembre, estuvo Isidoro Ruiz Argáiz, secretario de desarrollo económico estatal, quien curiosamente también estuvo en el informe del presidente municipal Antonio González el 14 del presente.
Se anunciaba con bombo y platillo un centro de espectáculos con grandes estrellas, un pabellón artesanal con todo y talleres, un pabellón comercial y otro de industria y cultura, zona gastronómica, museo, teatro del pueblo y hasta pista de patinaje.
Lo único rescatable, el teatro del pueblo, mejores artistas que en el centro de espectáculos y gratis; la zona gastronómica con venta de tacos y morisqueta y el platillo fuerte, una sopa instantánea maruchán. Una pista de hielo hedionda y sin público, además del intenso frio que se ha dejado sentir en los últimos días.
El costo de la entrada fue de 30 pesos por persona y el costo del estacionamiento de 50, si asistió una familia de cinco integrantes, suman 200 pesos por visitar un fantasmal y helado recinto.
Lo del aguacate, solamente el nombre ya que los productores decidieron no participar, los comerciantes brillaron por su ausencia. Un patronato encabezado por Mario Rivas Tamez y Pedro Plancarte Andrade, que dejó mucho qué desear.
Si hay algo rescatable, es que la expo feria llegó a la edición número 25, un cuarto de siglo en donde se les reconoció a los iniciadores1, como Víctor Barragán Garibay, en calidad de presidente municipal y a Anacleto Mendoza Maldonado como primer presidente del patronato. Lo demás, para el olvido.
Desde el puerto de Lázaro Cárdenas, en donde sostuvo un encuentro con representantes de los medios de comunicación, el congresista reafirmó su compromiso de continuar trabajando de la mano con la gente.
Josué Mejía, dijo que “La dignidad humana debe estar al centro de todo lo que hacemos cotidianamente, de la actividad económica y de las políticas públicas”.
Correr no solo fortalece el cuerpo, también forma el carácter, la disciplina y la constancia. Quienes hacen del ejercicio un hábito entienden el valor del esfuerzo y el trabajo en equipo.