Warning: getimagesize(fotos/mini/35338.jpg): failed to open stream: No such file or directory in /home2/diariov/public_html/noticia.php on line 23 La mañana de un día difícil
La imagen estaba ahí. Hoy alrededor de las nueve y media de la mañana. Una gran nube gris cubría la parte oriente del centro de la ciudad, tras la mirada incrédula de cientos de habitantes que por cur
09:04 PM 25/09/2014
La imagen estaba ahí. Hoy alrededor de las nueve y media de la mañana. Una gran nube gris cubría la parte oriente del centro de la ciudad, tras la mirada incrédula de cientos de habitantes que por curiosidad no podían dar crédito a lo que sus ojos estaban viendo.
La imagen estaba ahí. Un corto circuito en el interior de la tienda Moda-Telas, ubicada en el Portal Santos Degollado, uno de los cinco portales que hay alrededor de las plazas Morelos y Mártires de Uruapan, desencadenó un incendio que con el paso de los minutos se convirtió en el dantesco siniestro que quedará grabado en la memoria de los uruapenses.
La imagen estaba ahí. Cuando menos se esperaba, las llamas corrieron hacia el lado sur de la tienda textil, llegando a una farmacia vecina y se aproximó poco a poco al modesto hotel del portal de oriente.
La imagen estaba ahí. Nada se podía hacer. A lo mucho empleados, personal de auxilio y bomberos lograron rescatar de las llamaradas un tanto de telas que, como se podía, sacaban hacia fuera de la finca que en otros años dorados del Uruapan del ayer, estuviera el Cine Tariácuri.
La imagen estaba ahí. El humo no cesaba. Los responsables de las dependencias, oficinas, comercios, tiendas y escuelas cercanas decidieron evacuar sus espacios por unos minutos, que luego se convirtieron en horas. El silencio se percibía en todo el centro. El cual era interrumpido por el sonido de las sirenas, motocicletas y camiones que llegaban en ayuda al lugar de los hechos.
La imagen estaba ahí. Las dos plazas se hallaban llenas de gente. Pero no porque fuera el desfile del 16 de septiembre o el del 20 de noviembre, o porque hubiera un concierto musical, de esos que abundan últimamente en la ya demeritada plaza de armas. No! ahí estaba la gente como observadora y fiel testigo de un siniestro de esa magnitud.
La imagen estaba ahí. Por medio de las redes sociales desde un principio todo el mundo se enteró de la gran quemazón. Uruapan ahora no era noticia principal de nota roja, era noticia por las llamaradas sin cesar y humo que se desbordaba con capricho por los aires azules de la ciudad del río que canta, muy cerca de la Huatápera, el Portal Matamoros, y las calles Venustiano Carranza, Obregón y 5 de febrero.
La imagen estaba ahí. Una gran cantidad de paseantes registraron en su memoria el momento en que se sofocaba el fuego, gracias a la intervención de los bomberos de Uruapan, de las pipas de la CAPASU, de otras corporaciones, mientras que las autoridades hacían acto de presencia. Al igual apoyos que apoyos de Morelia y Apatzingán, vendrían enseguida.
La imagen estaba ahí. Ahí estaba la prueba de la ignición. Millones de pesos los había consumido el fuego. El nerviosismo, la aprensión, la tristeza y hasta las lágrimas se dejaron ver en las caras de no pocos uruapenses demostró lo sensible que es un pueblo cuando se siente vulnerable, endeble, sin las fuerzas de poder cooperar, más cuando no hay los elementos suficientes de apoyo, ni la capacidad técnica, ni el equipo de auxilio adecuado para acabar con un incendio que estuvo a punto de poner en aprietos a todos los lados de donde se produjo.
La imagen estaba ahí. La tarde húmeda y una lluvia fría cayó sobre los cielos de Uruapan. Llegaron como una bendición celestial para Uruapan. El añorado pueblo amado por Fray Juan de San Miguel y don Vasco de Quiroga, aquél pueblo hospitalario durante tantas épocas de la historia patria, volvía a la tranquilidad. Sus habitantes seguían sus labores y ese sitio convertido en cenizas, dejaba en testimonio de que Dios es justo y protege a sus hijos.
la senadora Celeste Ascencio hizo un llamado a la militancia y a las y los simpatizantes de la Cuarta Transformación a fortalecer la organización desde el territorio y a compartir con la ciudadanía los resultados alcanzados por este movimiento.