Liberalismo Michoacano,crisis y accion: Erick Aviles
Autor:
Autor multimedia:
La perspectiva ante los retos actuales
08:20 AM 15/01/2013
Liberalismo Michoacano: Crisis y Acción
Horacio Erik Avilés Martínez
Este fin de semana tuve la oportunidad de pronunciar un discurso que ya ha sido reseñado, comentado y editorializado en una fecha que suele celebrar un sector de la población michoacana: el Día Nacional de la Masonería, resabio de nuestro México costumbrista, en el que el Día de Reyes hay rosca y chocolate, en el Día de la Candelaria hay tamales y en las fiestas cívicas asociadas con masones célebres suele haber actos cívicos con discursos genéricos, plagados de loas y alabanzas, de viscosas odas al pasado que inundan de miel un legado de sacrificio, sudor y sangre, atrayendo con el endulzante a las hormigas y oportunistas. Nada más alejado de la auténtica historia que unos cuantos rostros graves elevando odas al pasado, cuidando lo que consideran su herencia y con ello protegiendo los cotos de su prestigio y razón de su estabilidad económica. Por ello y muchas razones más, esas tribunas que deberían servir de encuentro ciudadano merecen ser rescatadas, volviéndolas a poner del lado de los más desfavorecidos y brindando un radical golpe de timón al congraciamiento facilón.
Por otra parte, seguir pensando en que las logias deben ser tratadas misteriosamente o asociadas con teorías de la conspiración solamente abre nichos de oportunidad para que unos cuantos medren en ellas, con ellas ó contra ellas, vendiendo esoterismo infuso y rancio misterio a cambio de favores y prebendas muy terrenales. Lo sustantivo es que todos debemos de sumarnos al desarrollo de Michoacán, y si hay un vector de oportunidad, es en el ámbito educativo. Ojalá toda la sociedad civil, en particular los liberales michoacanos, participen en torno a tan alto objetivo.
Sin más, les comparto el discurso del sábado, esperando sus comentarios a [email protected] o en Twitter @Erik_Aviles
Discurso Pronunciado con motivo del Día Nacional de la Masonería.
Estamos reunidos para conmemorar un hecho histórico que redundó en la consolidación de nuestra nación, situada en 15 de enero en el calendario, debido a la conmemoración de la iniciación masónica de Benito Pablo Juárez García en 1847. Esta actividad cívica, para la masonería michoacana constituye una tradición, con la que se marca el inicio del Ciclo masónico, ya que los liberales se reúnen para celebrarla y dar paso a ceremonias de instalación de las logias respectivas. En esta edición del 2013, agradezco a los grupos liberales de la entidad me honren con la oportunidad de verter un mensaje, acto que valoro profundamente, ya que estoy bien sabido de que propulsan el librepensamiento y ponderan el libre albedrío.
La masonería, vista como una institución humana despertadora de conciencias ha gravitado intensamente en la historia de nuestra especie, ya que muchos de los más grandes transformadores, científicos, libertadores, estadistas y hombres de bien han abrevado de su vivencial enseñanza.
Un gran ejemplo es el de Benito Pablo Juárez García, quien al momento de su iniciación masónica, a pesar de encontrarse embebido en la coyuntura de una guerra intestina, supo tomar aliento y brindarse un espacio de oportunidad para ingresar en un crisol de pensadores, de donde abrevaría de una pléyade de los más egregios intelectuales, auténticas luminarias de la historia nacional, a quienes supo articular con la maestría de un consumado director de orquesta para consolidar la independencia de nuestra patria. Posteriormente, en la época revolucionaria, las logias masónicas y sus miembros hicieron presencia participativa y transformadora, lográndose dar el primer paso firme en el sendero de la justicia social con progreso a través de la redacción de la Constitución Política de 1917, que lamentablemente las siguientes generaciones no lograron convertir en realidad vivenciada para todos los mexicanos.
Por ello, es necesario decirlo: el liberalismo michoacano contemporáneo continúa literalmente a la sombra catedralicia y simultáneamente opacado por el inmenso bronce del patricio ya ido, de quien aún no se ha comprendido a cabalidad lo eterno de su ausencia –Amado Nervo dixit-. El legado independentista, revolucionario y constituyente no ha recibido el suficiente seguimiento por parte de los grupos liberales en la nación, y en Michoacán en particular. Hay que asumir que la herencia de los próceres liberales se ha herrumbrado debido al olvido en que está sumida, particularmente por aquellos que dicen poseerla, por lo que el discurso de vítores y alabanzas al pasado está francamente rebasado, agotado y es indigno de ser pronunciado cuando en Michoacán 18 de cada 100 niños padecen anemia en la educación básica, cuando somos el primer lugar en prevalencia de obesidad, cuando el 90% de la riqueza estatal se concentra en el 10% de las manos, cuando somos el segundo lugar nacional en secuestros y extorsiones.
Efectivamente es momento de celebrar un aniversario más del Día Nacional de la Masonería, pero con conciencia de la crisis en que se encuentra el sistema. Hoy, inmersos en una espiral de violencia, como en pocas ocasiones de la historia son presentes las palabras de Morelos, que decía:
“Pero ¡ah!, la libertad, este don precioso del cielo, este patrimonio cuya adquisición y conservación no se consigue sino a merced de la sangre y de los más costosos sacrificios, cuyo precio está en razón del trabajo que cuesta su recobro, ha vestido a nuestros padres, hijos, hermanos y amigos, de duelo y amargura. Porque, ¿quién es de nosotros el que no haya sacrificado alguna de las prendas más caras de su corazón?
¿Quién no registra entre el polvo y ceniza de nuestros campos de batalla la de algún amigo, hermano o padre deudo? ¿Quién es el que en la soledad de la noche no ve su cara imagen y oye los heridos gritos con que clama por la venganza de sus asesinos?”
Hoy, son vigentes totalmente sus palabras cuando tenemos más posibilidades de ser asesinados que la media nacional, cuando uno de cada 3 purhépechas no recibe salario alguno a cambio de su trabajo, cuando tenemos 305 mil analfabetas y un millón y medio de personas en rezago educativo, ejército involuntario de ignorantes que es superior en número a la suma de todos los marines estadounidenses, del ejército más poderoso del mundo.
Hoy, en Michoacán, de entre más de diez mil comunidades aún existen aquellas en las que la pobreza sigue intacta, que no hay servicios públicos, que el analfabetismo se mantiene prácticamente en los mismos niveles de hace 200 años y cuya sola existencia reclama acción por parte de las nuevas generaciones.
Morelos no eligió la ciudad ni la urbe, el terciopelo ni el oropel como escenarios de batalla. Todo lo contrario: el terreno inhóspito, los matorrales, las inclemencias climatológicas y personas de temperamento calentano fueron la elección del Caudillo del Sur para sembrar los ideales libertarios por su tenacidad y convicción.
¿Qué ocurre con aquellos hombres que abandonan esta olla de presión social y desigualdad para fundirse con el infinito? ¿Qué los mueve sino un amor enorme por la patria? Es exactamente lo mínimo que se espera de los michoacanos contemporáneos y en particular de los masones. En suma, los tiempos han cambiado y el legado se ha dispendiado, por lo que la masonería como conformante de la ciudadanía michoacana también requiere un cambio paradigmático y comprometerse con hechos a transformar el status quo hacia uno más justo y equitativo. Hoy la sociedad civil organizada ha rebasado por la izquierda la estructura, transparencia, participación ciudadana y resultados a las logias masónicas de toda índole, lo cual es demostrable cuantitativa y cualitativamente.
Si el trabajo todo lo vence, ¿en qué momento al liberalismo michoacano lo rebasó la pobreza? ¿Por qué en los estudios de capital social y membresía de organizaciones en los Estados Unidos, la organización que precisamente ha decaído más en su afiliación es precisamente la masonería?
Esto es indudablemente responsabilidad sistémica de la organización, sin descargo de culpa alguna a las externalidades y condiciones sociales de la entidad, sino que el costo del descrédito, pérdida de tiempo y desvinculación de la sociedad debe ser atribuido a todos aquellos liliputienses morales de ayer y hoy, quienes han prevaricado con los ideales liberales, pretendiendo enriquecerse, entronizarse y vivir de la masonería, a costa de lo que sea.
Parafraseando la dedicatoria que realizó José Martí en uno de sus libros, a todos esos asumidos príncipes enanos que monopolizaron palestras y recursos, que hicieron tráfico de influencias y ambicionaron representatividad de una herencia que no merecen por sus intereses bastardos se les debe el estado del liberalismo michoacano. Los tiempos impelen a la masonería a defenestrar a los medradores plagados de odio, ambición e ignorancia de sí mismos ó transformarlos en hombres de bien para poder reconstituirse como organización ante la sociedad en general, que ha perdido confianza en el liberalismo, como lo dicen los indicadores. Asimismo, el trabajo sustantivo en la conformación de ciudadanía no debe de perderse, porque de lo contrario, pierden su razón de ser los talleres masónicos.
Por ello a los liberales les digo que ni en lo individual ni en lo colectivo, el reconocimiento, el poder, la fama ni el dinero les habrá de llegar a través de parasitar y usurpar la herencia de los próceres y liberadores de nuestra nación. La única oportunidad que brinda una organización como la masonería es el trabajo perseverante, el estudio profundo y asistir a los más desfavorecidos en su reivindicación y reinserción digna y equitativa a la vida estatal.
El liberalismo requiere un rediseño institucional, operativo y sobre todo, la demostración contundente de que existe una auténtica conciencia social de los masones michoacanos por encima de intereses particulares que se han quedado en el pasado. La generación de liberales de hoy, si ambiciona consolidar sus ideales de libertad, igualdad y fraternidad, no habrá de quedar de brazos cruzados esperando los réditos de la herencia de una franquicia abandonada.
¿Cómo hablar de libertad en una entidad que se encuentra plagada de acuerdos políticos ignominiosos y pactos entre cacicazgos, sumida en la opacidad, encontrándonos en antepenúltimo lugar en transparencia? ¿Cómo llenarse la boca de igualdad cuando en Michoacán el 5% más rico percibe 46 veces más ingreso que el 5% más pobre, cuando la mitad de la población está sumida en la pobreza y 9 de cada 10 michoacanos en pobreza ó vulnerabilidad de padecerla? ¿Cómo hablar de fraternidad en una entidad llagada por la pobreza e ignorancia, cuyos tejidos supuran migración mientras son flagelados por el sicariato y la ingobernabilidad.
La Madre Tierra michoacana merece reclamar a los liberales ¿qué han hecho por ella?, ¿por qué sus autodenominados defensores permitieron que las circunstancias llegaran al estado lamentable en que se encuentran? ¿Se puede alguien autodenominar soldado de la luz en una entidad de penumbras? Es tiempo para el liberalismo michoacano de recuperar el sendero y el rumbo, es tiempo de una nueva generación, de esfuerzo cardinal y de rencuentro auténtico con la gente que más necesita una sociedad civil fuerte, dejando atrás polarizaciones de pose, el jacobinismo decimonónico y la actitud de juniors ungidos por el nacionalismo revolucionario, que como ya analizamos, está totalmente rebasada, para codo a codo, se sume como una organización más a toda la sociedad michoacana, desde donde con suprema humildad, se pongan manos a la obra en la irrenunciable y elevada misión de reconstruir una entidad que jamás se terminó de cimentar.
Es preciso decirlo: en la masonería, como en todo grupo social, hay una gran mayoría de hombres buenos, hombres de bien, quienes luchan día a día por ser mejores, por atender a su familia y sus responsabilidades, por hacer empresa. Son quienes votan, participan en los organismos ciudadanos autónomos, en el Congreso del Estado, en las presidencias municipales o en dependencias de gobierno. Por los buenos, la masonería merece una oportunidad de reivindicación basada en la transparencia, en la rendición de cuentas, en la demostración de conciencia social y en la participación institucional para revertir la desigualdad, pobreza e ignorancia. Ser liberal, hoy como nunca, requiere el valor de ser íntegramente humano y sumarse con el compromiso no mostrado en el último siglo al desarrollo integral de la entidad.
Michoacán merece una sociedad civil madura, fuerte y participativa, en donde sin escozores ni rubores absurdos puedan en franco ecumenismo michoacanista participar todos los grupos masónicos, las asociaciones civiles, cámaras empresariales, partidos políticos, iglesias, sindicatos y sociedad en general, en la construcción del gran y secularmente procrastinado objetivo, que es el desarrollo integral de la entidad, ideal que merece dejar en el pasado la discordia.
De todas las organizaciones sociales, la masonería en particular, debe darse cuenta de que en un siglo ha transitado de encabezar las grandes transformaciones sociales a limitarse a descalificar y denostar acciones que contravienen ideológicamente con las posturas tradicionales e históricas de los grupos liberales, las cuales no han recibido revisión ni actualización al estado del arte de las ciencias históricas, económicas, sociales ni políticas, por parte de quienes han asumido como dogma de fe los enunciados de consignas redactadas hace 200 años, sin adaptarlas a las necesidades y signos de nuestros tiempos.
Esto en conjunto, lamentablemente, ante la opinión pública equivale a la retrogradación, pasando del progresismo al reaccionarismo, sin arribar jamás de lleno al desarrollismo. Es imposible sostener una postura negativa sin contraproponer, lo cual se ha hecho mediante mecanismos tímidos como el “cartismo”, una de las expresiones más ingenuas del socialismo utópico y que se agotó hace 150 años, pero que ha tenido vida artificial en los actos y encuentros liberales, en donde pomposamente se anuncian y expiden cartas, manifiestos y planes que no son acompañados de acciones concretas que permitan hacer saber a la comunidad que los grupos masónicos están efectivamente cerca de sus necesidades, que están trabajando al unísono para revertir el estado lacerante del desarrollo estatal. Pasar del cartismo a la construcción participativa de desarrollo comunitario endógeno es el gran reto que se plantea a la denominada masonería especulativa para que retome su carácter eminentemente operativo.
Michoacán merece una oportunidad más y el liberalismo, sin jacobinismos que esconden intereses perversos o chantajes hacia el gobierno, se brinde de lleno a transformar Michoacán, sin olvidar que en el ayer, se hicieron patentes las palabras de Umberto Eco, quien señaló que “hay que temerle a aquellos que están listos para morir por la “Verdad” ya que como regla general hacen morir a muchos otros con ellos, frecuentemente antes que ellos y a veces en lugar de ellos”.
Hay que superar colectivamente la perversidad de quienes han pretendido convertir a la masonería en escalinata al poder para los más sinvergüenzas. El liberalismo es mucho más que intereses mezquinos y sectarios: representa un pilar fundamental de la nación. Hoy más que nunca requerimos que la voluntad y la inteligencia humana se iluminen mutuamente para transformar esta entidad.
Por ello, hoy, exhorto a todos los ciudadanos michoacanos, a realizar con nuestros actos cotidianos una auténtica reivindicación del liberalismo michoacano. Nuestra patria y nuestra entidad ya no pueden seguir esperando a que el desarrollo integral llegue por arte de magia, por obra de un iluminado, por la ideología de alguna logia, organización ó bronce alguno que baje de su sitial de honor en la historia nacional, ni por partido político alguno ni por un convenio internacional.
Aprovechar este espacio de manera muy breve, pero sí para fijar una postura clara, congruente y propositiva del Partido del Trabajo en torno a esta iniciativa que reforma la legislación electoral conocida como plan B.
El titular de la Fiscalía Especializada, Gerardo Andrés Herrera Pérez, asistió a la Sexta Asamblea Regional del Plan de Justicia del Pueblo Purépecha, realizada en la comunidad de Tiríndaro, en el marco del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.
La Secretaría de Educación del Estado de Michoacán (SEE) informó que este jueves 19 de marzo, concluye el registro para la Beca Rita Cetina dirigida a estudiantes de primaria pública.
El Poder Legislativo de Michoacán, siempre será un aliado en el saneamiento de las finanzas públicas y la erradicación de la deuda que acarrea el gobierno del Estado, así lo manifestó el diputado Baltazar Gaona García, presidente de la Mesa Directiva