¿Te ha pasado que una persona se aleja de manera imprevista, sin mediar palabra, y
te deja en el limbo? Esa es una de las formas de violencia psicológica.
La violencia en México parece que ha llegado para quedarse, todos los días con
noticias de muerte y agresiones, en todas las zonas del país.
Atención especial requiere la violencia psicológica, que en México es la más común,
con más del 50% de las mujeres que la han padecido.
Ante problemas reales, soluciones reales. Al abordar este tema, nos damos cuenta
de que requiere de estrategias para su prevención, que al día de hoy no existen
como política pública.
¿Qué es la violencia psicológica y cómo puede manifestarse en diferentes
contextos?
La violencia psicológica se refiere a cualquier acto u omisión que dañe la estabilidad
psicológica y emocional; por ejemplo con negligencia, abandono, descuido
reiterado, celos, insultos, humillaciones, devaluación, marginación, indiferencia,
comparaciones destructivas, rechazo, restricción a la autodeterminación y
amenazas, las cuales conllevan a la víctima a la depresión, al aislamiento, al daño
de su autoestima e incluso al suicidio.
Los contextos pueden ser la pareja (con chantajes y silencios infundados), la casa
(con gritos abusivos), la escuela (burlas) o el trabajo (poniendo a lambiscones en
lugar de expertos), con expresiones violentas que varían de acuerdo con el momento
histórico, por ejemplo en redes sociales, o por la composición social (donde la
pobreza siempre pega más).
También a nivel cultural la violencia psicológica se aprecia con racismo y
expresiones de frustración. A nivel político nuestro país es ejemplar, con hipocresía
legislativa en temas de salud mental, mientras los servicios públicos siguen
deficientes y de mala calidad.
En el contexto económico, la violencia psicológica es evidente cuando se da un trato
desigual en el salario por trabajo igual. A nivel personal y espacial, se manifiesta con
abusos, actos que dejan a la persona abrumada, con amenazas…
¿Cuáles son las señales de advertencia de la violencia psicológica y cómo podemos
reconocerlas?
Cuando la persona cambia de manera repentina su forma de ser, como si perdiera
su esencia, esa es una advertencia de violencia psicológica. Una historia contada a
medias es parte de la violencia psicológica, con historias contadas a modo. Alejarse
sin mediar palabra, como una forma de control, es otra advertencia de que hay
violencia. Otra forma es con dependencia emocional, generada a propósito o con
dudas, donde no existe correlación entre la realidad y los hechos. En el caso de las
parejas, su comportamiento con miradas que matan o silencios agresivos, son
alarmas de violencia.
¿Cuáles son las medidas preventivas que podemos tomar para protegernos y
prevenir la violencia psicológica en nuestras relaciones y entornos?
La comunicación de lo que queremos y esperamos de la otra persona es
fundamental, poniendo las reglas claras en la forma con que nos relacionamos, ya
sea en pareja o en familia. El respeto es una de las formas prioritarias en el que se
deben de basar nuestras relaciones, para poder empezar por fortalecer la
autoestima, siempre con límites claros y explícitos con las personas.
¿Cuál es el papel de la educación y la concientización en la prevención de la
violencia psicológica en la sociedad?
La igualdad y el reconocimiento del otro es fundamental, ya que son principios que
permiten que tengamos relaciones sanas, promover habilidades socioemocionales
como la empatía y el autocontrol, y enseñar el manejo de conflictos de manera
positiva, son formas de educación psicológica.
¿Cómo podemos fomentar una cultura de respeto, empatía y comunicación
saludable para reducir la incidencia de la violencia psicológica en nuestras
comunidades?
Las formas de ser sin hostilidad o violencia, tanto en las escuelas como en el hogar,
sin prejuicios, conectando de manera positiva con nuestro entorno ecológico, y con
acciones con generosidad y compasión, son claves que pocos conocen.
Causas y azares…
El despilfarro del gobierno con compras para sus directivos, sus salarios de
primer mundo, y la atención de cuarta a la población, habla de que algo no
cuadra en este país, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos.
Tenemos información de que presidentes municipales firman convenios de
salud mental con organizaciones de otros estados; como el de Morelia, que
se le ha hecho una costumbre; paradójicamente este municipio tiene cero
resultados y hiede a corrupción.
Los viajes al extranjero de funcionarios públicos hablan de la podredumbre e
hipocresía con la que se siguen manejando las élites en el país, al final son
los mismos vividores y sus familias.
Hasta la próxima, que yo no hablo de perdones ni de venganzas. Lo mío es más
simple: las personas que me lastiman dejan de existir para mí. No me ocupo nunca
más de ellas.
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En el marco de la próxima conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el Partido Acción Nacional, reivindica las figuras de dos de sus grandes exponentes: Cecilia Romero Castillo y Luisa María Calderón Hinojosa.