Vale la pena entender algunos principios de la política que nos permitan detectar cuando existe un verdadero liderazgo o un farsante.
10:25 AM 01/12/2023
Por Boris González Ceja
Ahora que estamos de nuevo con el circo de los políticos y sus promesas de siempre, vale
la pena entender algunos principios de la política que nos permitan detectar cuando existe
un verdadero liderazgo o un farsante: ya no hablemos de hacer faenas o trabajo
comunitario, porque para muchos robar es la misión, no la excepción.
En política no se pide que sus lideres sean como los de Dinamarca, que sepan de todo o
que sean todopoderosos (aunque lo parezcan, jajaja). En serio: los gobernantes inteligentes
trabajan con personas talentosas y aprovechan sus capacidades; los necios envidian a las
personas sabias y les parecen un riesgo.
Me parece que el trabajo de un político es identificar el talento de sus colaboradores y hacer
que crezcan de manera profesional, eso de que 90 % honestidad y 10 % de capacidad es
una tontería (una exageración para criticar a los rateros de siempre): si le piden a un médico
que atienda el cáncer ¿con 90 % de honestidad lo resolvemos? Si le piden a un albañil que
les haga una casa ¿con el 10 % de capacidad nos basta? Por eso la bajeza de las políticas
públicas en México, por vivir de dicharacheros, divertidos pero ocurrentes.
En muchos gobiernos pasados y actuales la escena de los llamados soplanucas no deja de
repetirse, tal parece que hasta escuelas se hacen en algunas familias y grupos políticos. El
resultado es latente: tenemos ciudades que no dejan de ser las mismas a pesar de que pasan
decenas de años y siguen iguales, o peores en el deterioro, gobernadas por el narco, sumidas
en su tercermundista existencia.
Lo que es un hecho es que las personas con talento son difíciles de encontrar en el ambiente
político, muchas veces porque están ocupadas en sus oficios, otras porque la malesa de la
política barata no les conviene que se vean. Finalmente las personas que ocupan los cargos
públicos con elegidas con base en criterios de amiguismos y no de capacidades, la mayoría
con sus honrosas excepciones.
El éxito de las grandes figuras se debe en mucho a las personas con las que se rodean, más
que a la iluminación celestial con la que hicieron sus obras. La sabiduría es una
construcción colectiva que se refleja en obras, que no tiene nada que ver con el genio
individual de las personas.
Los gobernantes inteligentes emplean personas como un carpintero elige la madera: si es
recta, la usa para hacer eje de carro; si es torcida, hace una rueda; si es larga se usa en el
techo; si es corta, un travesaño: recta, torcida, larga o corta, toda la madera tiene utilidad.
Las capacidades demostradas deberían de ser los únicos criterios para tener la conducción
de la vida de millones de personas en las ciudades, siendo peligroso cuando los políticos
tienen envidia de las personas talentosas y las relegan, generando daños al patrimonio
social.
5 Tipos de Buenos Funcionarios
1. Los que son previsorios y llevan a cabo acciones para evitar que el gobernante tenga
De acuerdo con los primeros reportes, un elemento de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), adscrito al arma blindada, habría intentado abandonar las instalaciones portando su arma de cargo.
Remarcó que su propuesta busca establecer límites precisos a la remisión de vehículos al depósito, prohibiendo que los reglamentos estatales y municipales operen al margen de la norma general y dejando atrás un sistema permisivo con los abusos.