Ello debido a que persiste la concentración de toxinas marinas obtenidas de moluscos bivalvos que se encuentran por arriba de las especificaciones sanitarias establecidas en la NOM-242-SSA1-2009.
10:43 AM 23/04/2022
Morelia, Michoacán, 23 de abril del 2022.- La Secretaría de Salud de Michoacán (SSM) a través de la Coordinación Jurisdiccional para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cojupris) de Lázaro Cárdenas, informa que continuará vigente la veda para la extracción, comercialización y consumo humano de moluscos bivalvos en las playas de Maruata y La Manzanillera de Michoacán.
Ello debido a que persiste la concentración de toxinas marinas obtenidas de moluscos bivalvos que se encuentran por arriba de las especificaciones sanitarias establecidas en la NOM-242-SSA1-2009.
Para evitar riesgos a la población, personal de la Cojupris tomó muestras de pulpa de ostión en la zona pesquera de Lázaro Cárdenas y en el Bejuco, los cuales son bancos ostrícolas. También se realizaron análisis al agua de mar de las localidades de Barra de Burras, Caletilla, Chuquiapan y Caleta de Campos, las cuales se llevaron a analizar.
Las restricciones son para el consumo de moluscos como ostras, mejillones, ostiones o caracoles solamente, no para nadar, por lo que se recomienda a la población abstenerse de comprarlos, y en caso de haber ingerido alguno y presentar síntomas como: dolor de cabeza, diarrea, náuseas, hormigueo en labios, lengua, boca y yema de los dedos, adormecimiento de piernas, brazos o cuello, y acudir de inmediato a solicitar atención médica.
La Cojupris de Lázaro Cárdenas pide a la población mantenerse atenta a los comunicados oficiales sobre la evaluación de este fenómeno natural y ante cualquier duda o aclaración comunicarse a través del correo electrónico: [email protected].
De acuerdo con los primeros reportes, un elemento de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), adscrito al arma blindada, habría intentado abandonar las instalaciones portando su arma de cargo.
Remarcó que su propuesta busca establecer límites precisos a la remisión de vehículos al depósito, prohibiendo que los reglamentos estatales y municipales operen al margen de la norma general y dejando atrás un sistema permisivo con los abusos.