Una de las grandes mujeres de México del siglo XX Una de las grandes mujeres de México del siglo XX tituloNota

21:02:42 / 23/05/2010

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Un país culto estimula a sus ancianos

Emma Godoy, al reflexionar sobre las etapas de la vida, señaló que el ser humano debe prepararse para la vejez prácticamente desde sus primeros años de vida, pero más a partir de los 40, para no ser una carga para nadie y conservarse activo;
En la medida en que hay espíritu, la ancianidad deja de ser una amenaza para convertirse en una ardiente promesa. No estaría mal hacer una prueba para medir la espiritualidad de las personas, fundándose en esta cuestión: ¿Qué piensa usted de la ancianidad?
En nuestra época, la mayoría saldría de la prueba con cero. Pues hoy no se estima la valía de un individuo, sino su productividad económica. Es decir, se le mide con el mismo criterio con que se juzga a una máquina o a una vaca.
Es que ahora no somos adultos, sino simplemente civilizados. En épocas de cultura, los viejos han sido considerados los grandes de la nación. A ellos se les confiaba el más alto de los oficios: el de gobernar. El sanedrín de Israel estaba integrado por 71 ancianos. El Consejo de Delfos guiaba a Grecia. El senado romano tenía tanto o más poder que el César. (La palabra "senado" viene de senectud: viejo.) Los cardenales de la iglesia peinan canas. Y a un sacerdote católico se le llama "presbítero", honrándole con ese título porque présbita, en griego, significa "viejo": es un modo de calificarlo de sabio, aunque sea joven.
Porque un país culto y no decadente estimula a sus ancianos, pues sabe que en ellos reside la parte sabia de la humanidad.

El amor, gran educador


Somos una campaña educativa. No sólo hemos de batallar contra el ambiente, sino contra la inercia de los senectos actuales para incitarlos a que ellos mismos se revaloren. Mas, sobre todo, nuestro objetivo son los jóvenes y niños; habremos de educarlos con miras a que desde ahora se preparen para hacer de su edad mayor.
Así que primeramente hemos de actuar sobre la psique –hoy deprimida y deteriorada– de los viejos, para que recobren la conciencia de su valor, de su potencial anímico, de la preeminencia que se les otorga el habérsenos adelantado en las batallas de la vida. Y hacer que asuman su obligación de servicio, hasta comprometerlos para que ya se desaten del marasmo y se levanten a guiar y conducir, mostrando el norte en las diferentes tareas a las generaciones titubeantes que aún no se han realizado.
Las abuelas o los abuelos de cualquier clase social que recibieran el homenaje y la ternura de los suyos, pronto dejarían de ser un estorbo para convertirse en personas fructuosas y en centro espiritual de la familia. El amor es un gran educador. Si en todas partes se honrara al longevo -puesto que es el orientador, el técnico del vivir, al que todos necesitaríamos consultar-, reaccionaría levantándose de su agobio para entregar lo mejor de su talento y experiencia. ¡Cuánto ganaría un país si hiciera de nuevo productiva la edad de la sabiduría!

VIDA Y OBRA DE LA MAESTRA EMMA GODOY

Nació en la ciudad de Guanajuato en el estado del mismo nombre, un 25 de marzo de 1918. Pertenecía a una familia de 15 hijos donde ella era la más pequeña. Sus padres fueron la señora Abigail Lobato y el licenciado Enrique Godoy.

Cuando Emma cumplió ocho años, su familia decidió emigrar al Distrito Federal, específicamente se fue a vivir a una casona ubicada en el barrio de Popotla.

En el DF estudió Lengua y Literatura en la Escuela Normal Superior, recibiéndose como maestra en esta área y siendo sus tesis de titulación: "Iniciación a los estudios literarios y la psicología de los adolescentes".

Algunos años después ingresó a la Universidad Nacional Autónoma de México, donde estudió psicología, pedagogía y se doctoró en filosofía. Para 1955 asistió a cursos de filosofía en La Sorbona y de historia del arte en L'École du Louvre en París, Francia.

A partir de 1947 impartió clases de diversas materias (Etimologías Grecolatinas, Etimologías Indígenas, Ciencia de la Educación, Historia General del Arte, Arte Moderno, Arte Mexicano, Español Superior, Literatura Universal, Lógica, Ética, Estética, Seminarios de Axiología en el Doctorado, Historia de la Cultura, Problemas Actuales de la Filosofía y de las Ciencias, etc.) en la Escuela Normal Superior, y desde 1949 en el Claustro de Sor Juana, además de dar cátedra y conferencias en otras instituciones.

Una de sus pasiones era la poesía y a través de ella conoció junto con Margarita Michelena a Gabriela Mistral (premio Nobel de Literatura 1945), cuyo nombre verdadero curiosamente era Lucila Godoy.

Fue colaboradora en varias publicaciones, entre ellas ábside(1940) una revista cultural. También participó en El libro y el Pueblo (1963), Cuadernos de Bellas Artes (1964) y en el suplemento "México en la cultura" del periódico Novedades.

Por mucho tiempo participó en el programa radiofónico "Charlas diarias", "Nuestro Hogar" y el programa "El mundo de la mujer", conducido por Janet Arceo, TALES trasmisiones se hicieron a través de la XEW.

Además de sus aportaciones en revistas y radio, fue asesora de la Sociedad Mexicana de Filosofía fundada por José Vasconcelos; presidenta honoraria del Ateneo Filosófico, instituido por la Universidad Panamericana, y miembro de la Academia Internacional de Filosofía del Arte, con sede en Suiza.

Se jubila como profesora en 1973, pero esto no le significaba un freno; ella seguía escribiendo dando pláticas y continuó trabajando en favor de los ancianos. Fundó en 1977 DIVE(Dignificadora de la Vejez A.C.) bajo el lema "La ancianidad debe ser maestra, consejera y guía".y contribuyo en la creación del entonces INSEN y que cambió su denominación a Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) el 25 de junio de 2002.

Emma Godoy Lobato fallece el 30 de julio de 1989. Por su gran trayectoria profesional y aporte social a iniciativa del INAPAM, el Consejo Consultivo de la Rotonda de las Personas Ilustres analizó el 17 de marzo del 2005 su ingreso a este recinto, aceptándola el 28 de junio de 2005, el decreto de aceptación se publico en el Diario Oficial de la Federación.

La última semana de noviembre de 2006 sus restos fueron trasladados de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México a la Rotonda de las Personas Ilustres. Es así que Emma Godoy se suma a las mujeres que reposan en tal recinto; junto a ella estan la soprano Ángela Peralta, la actriz Virginia Fábregas y la escritora Rosario Castellanos. Emma ingresó a este lugar en compañía de otras dos destacadas mujeres: María Lavalle Urbina, primera senadora de la República, y Dolores Asúnsolo López Negrete, mejor conocida como Dolores del Río.
Obras de Emma Godoy

Entre sus obras están:

Pausas y arena: Libro de Poemas editado por Editorial Abside en 1948 y por la Universidad de Guanajuato en 1962.
Caín, el hombre: Obra de teatro con cuatro ediciones a cargo de la editorial Jus que fueron publicadas en 1947, 1948, 1962 y 1967, respectivamente. En este último año fue traducida al inglés por la misma casa editora, representándose entonces también en la Universidad de Luisiana, EUA, en el Pío Latino de la ciudad de Roma y en otras ciudades de Francia y de Alemania.
Érase un hombre pentafácico (1961): Novela con la que ganó el Premio Ibero-American Novel Award en 1962 y otorgado por la Fundación William Faullkner, de la Universidad de Virginia, Estados Unidos.
Las doctrinas hindúes y el pensamiento occidental (1967).
Sombras de magia. Poesía y plástica (1968).
La victoria de la no violencia (1969).
Que mis palabras te acompañen.
Antes del alba y al amanecer(1975).
El misterio está en la Rosa (1987).
Vive tu vida y sé un genio (1987).
Hombre, tú eres un Dios escondido.
La mujer en su año y en sus siglos.
Mahatma Gandhi: Editada también por la Secretaría de Educación Pública de México, como homenaje al pueblo indú con motivo de la celebración del centenario del nacimiento del excelso pacifista mundial de quien Emma Godoy se declara máxima admiradora.
Antología de Gabriela Mistral: Esta obra la hace acreedora a un merecidísimo reconocimiento del gobierno de Chile, quien la publica como homenaje en la conmemoración del décimo aniversario de la muerte de su gran poetisa. Poco después, la Secretaría de Educación Pública de México saca otra edición de la misma con el nombre de: Antología, selección y biografía de Gabriela Mistral por Emma Godoy.
Premios y homenajes

Otro de los tantos premios recibidos es el Premio Internacional Sophia (1979), otorgado por el Ateneo Mexicano de Filosofía y el Premio Ocho Columnas, de la Universidad Autónoma de Guadalajara.

En Ferrocarriles Nacionales de México le dan el sobrenombre de "La Consentida".

Su lucha por la dignificación de la edad adulta

Emma Godoy era una incansable luchadora a favor de las personas adultas mayores, al reflexionar sobre las etapas de la vida decía que el ser humano debía prepararse para la vejez desde sus primeros años de vida, pero sobre todo a partir de los 40, asi no sería una carga para nadie y si una persona activa y productiva.

Señalaba que mientras el ser humano tuviera espíritu la ancianidad dejaba de ser una amenaza para convertirse en una ardiente promesa.

Creía fervientemente en el valor de la gente adulta, consideraba su experiencia y sabiduría como una guía para las generaciones presentes, pero para lograr esa visión se tenía que educar porque un país culto y en progreso es capaz de estimular a sus ancianos y no verlos como un estorbo, pues es capaz de percibir que en ellos reside la parte sabia de la humanidad.

Para ella una arma poderosa para lograr esa educación es el amor; si la gente ama, respeta y toma en cuenta a quienes ya llevan un buen camino recorrido, éste reaccionaría levantándose de su agobio para entregar lo mejor de su talento y experiencia.

A través del DIVE e INSEN, no sólo difundía la importancia de las aportaciones de la gente adulta en favor de una mejor sociedad, además trabajaba para que esa misma gente aprendiera a valorarse y a disfrutar de esta etapa.

Asi también sus objetivos estaban enfocados en educar a los jóvenes y niños; para que percibieran a la edad mayor como la edad de oro.

Oración del anciano

Por Emma Godoy

Heme aquí, Padre Celestial, para agradecerte por
haberme dado larga vida; lo que significa que
guardas un amor especial por mí, pues me has
ofrecido la oportunidad de ir acumulando más y
más méritos para no llegar ante tu trono con las
manos vacías sino rebosantes de denarios celestiales.
Te suplico que en el tiempo que todavía me
concedas vivir en la tierra, sea Jesucristo mi
Maestro; para aprender a perdonar de corazón a
quienes me han hecho daño y hacer el bien a mis
enemigos; que yo disfrute, y sonría con Jesús, de
las cosas amables y bellas que Tú me prodigas
cada día; y también sepa sufrir heroicamente
pensando en los dolores que por mí padeció mi
Redentor en el Calvario. Sobre todo, que a cada
momento me vaya pareciendo a Él en el amor,
sobre todo en el amor, para que cuando Tú, mi
Padre, vengas por mí porque ya ansías
abrazarme, veas el rostro de mi alma algún
rasgo del parecido con Jesucristo y me lleves en
brazos a gozar de su gloria eterna.

Enciclopedia de México en CD ROM, Dataconsult S.A. de C.V., 1999, Disco 1
Musacchio, Humberto, Diccionario enciclopédico de México, 4v. Colombia, Andrés León Editor, 1990, t. 2

Periódico El Universal. México, marzo 18 de 2005.