Políticos o Gateros Políticos o Gateros

12:00:11 / 12/04/2024

Autor: Redacción

 

Por Boris González Ceja

En psicología hay diversas corrientes de pensamiento científico, donde
todas coincidimos en la importancia del lenguaje como forma de
expresar lo que pensamos y sentimos, así como ser una forma de
entender lo que nos dicen y captamos del entorno.
De manera cotidiana hacemos diagnósticos psicológicos del lenguaje,
pero no he encontrado el “Trastorno de lenguaje político”, y no parece
referirse a un concepto psicológico reconocido formalmente, pero es
muy vigente en las campañas y en lo cotidiano.
Si lo interpretamos de manera amplia, podríamos relacionar la
psicopatología del actuar de algunas personas con la forma en que se
utiliza el lenguaje en el contexto político, ya que muchas veces es
confuso, engañoso, manipulador o de alguna manera distorsiona la
realidad o la comunicación efectiva, sin contar cuando dan vergüenza
ajena porque no saben ni hablar.
Si el lenguaje es como Samuel Johnson decía, “la ropa de nuestros
pensamientos”, parece que muchos políticos prefieren vestir sus ideas
descuidados, y vulgares muchas veces.
En el dinámico panorama de la política, el lenguaje no es simplemente
un medio de comunicación, sino una poderosa herramienta de influencia
y control, destino, realidad, un límite… A lo largo de la historia mexicana,
no han faltado líderes políticos que despliegan un peculiar estilo de
comunicación, a veces rozando lo exageradamente complaciente o
mostrándose sorprendentemente alejados de lo que la gente vive día a
día, pero hay que admitir, su carisma ha sido tan potente que han
convencido a las multitudes, desgraciadamente sin resultados reales
para las comunidades desde la revolución mexicana.
Cómo se maneja el choro político es un tema que no se puede tomar a
la ligera. Esta forma de hablar no sólo es cuestión de darle color a las
cosas, va mucho más allá y pega duro a las raíces de nuestra
democracia, sobre todo cuando se presentan banalidades que dan
coraje (como lo hacen en Movimiento Naranja).
Cuando la política se convierte en un ring de lucha libre donde vale todo,
perdemos todos. Porque al final del día lo que queremos, lo que
necesitamos, es vivir en un lugar donde podamos confiar en nos gobiernan, donde podamos dialogar, discrepar y luego encontrar
soluciones juntos, sin que nos veamos como rivales de telenovela.
Ahora, desmenuzando un poco más el tema, encontramos varios
efectos que este rollo del lenguaje político trae consigo:
1. Polarización: Cuando los líderes asumen a través del lenguaje
que “estás conmigo o contra mí”, dividen más a la gente.
2. La desconfianza se hace reina: Si la raza empieza a cachar que
los que mandan se la pasan jugando chueco con las palabras,
haciendo que una cosa parezca otra, cómo no van a desconfiar
(esa es la firma del PAN).
3. Tomar decisiones se vuelve un laberinto: En muchas ocasiones
no se pueden ni entender los dichos de los políticos, porque dicen
una cosa y hacen otra, imagínense cómo podrían tomar
decisiones que sí rifen (así como el PRD dejó su herencia).
4. El ya ni modo: Si lo que se escucha todo el tiempo de la boca de
los políticos son puras promesas al aire, la gente termina hasta el
gorro, pensando que para qué se meten en eso si de todos modos
es más de lo mismo (es la enseñanza del PRI).
“Es mejor ser empresaria que gatera (ratera)”, es una expresión de
Xóchitl conocida como rotacismo (rotar la letra r por otra), que nos
muestra cómo el lenguaje es al último, aunque sea primero: habla de la
dejadez y de muchos políticos que tienen problemas del lenguaje, que
quieren aliviar sus dificultades con el poder y el dinero, con sus
resultados por todos conocidos.
Para afrontar el trastorno de lenguaje de los políticos y mitigar sus
efectos adversos en la sociedad hay que involucrarnos de manera
proactiva en la comunidad, asumiendo nuestra responsabilidad,
fomentar la cultura de paz y el respeto, especialmente en contextos de
diversidad y desacuerdo, buscando participar en la votación de manera
activa, e invitando a las candidatas a que vayan al psicólogo en
www.psicologiaydesarrollocomunitario.com antes de que quieran
atender a más de 126 millones de mexicanos.
Causas y azares…
1. La basificación al personal eventual de la Secretaría de Salud que
promete nuevamente el presidente López Obrador es un llamado
para la organización de los trabajadores, y evitar así el agandalle
como usos y costumbres de algunas autoridades.
2. Llama mucho la atención que el mismo gabinete corrupto y sin
resultados del gobierno anterior se mantiene, a pesar de estar
denostando el actual gobierno a los gobiernos anteriores
¿entonces my friend?
3. Da mucha risa cómo los funcionarios se lanzan denuncias
públicas entre unos y otros en campaña, cuando los dos bandos
son delincuentes, y acabando las elecciones comen del mismo
plato.
Hasta la próxima, que todos caminamos hacia el anonimato, sólo que
los mediocres llegan un poco antes.
Conoce más en: https://linktr.ee/psicologiaparati